Piel atópica en bebés

Piel atopica bebesDesde este blog siempre hemos intentado aportar un granito de arena entre la ingente información que hay sobre la dermatitis atópica, también llamada piel atópica. Hablamos desde la experiencia como padres, no somos médicos ni especialistas en la materia, pero hemos vivido en primera línea las dificultades de tener un hijo/a con piel atópica severa. Por esta razón todos nuestros textos deben ser leídos y entendidos desde ese prisma.

Cuando hablamos de piel atópica en bebés, la situación se agrava, ya que por nuestra percepción de padres perdemos bastante lógica y nos movemos por los sentimientos en vez de con la cabeza. Por esta razón es muy importante no medicar al niño sin la prescripción de un especialista, nunca.

Ante los primeros indicios de dermatitis atópica en nuestro bebé (enrojecimiento en pliegues del cuerpo, sarpullidos, etc) debemos de acudir al pediatra, éste si ve que es piel atópica nos derivará a un especialista dermatólogo infantil, para que evalúe mejor la situación del niño. En nuestro caso, estando la situación de la sanidad como está, nos dieron varios meses de espera y el bebé no se encontraba bien, no dormía por la noche por los picores, etc.  Optamos por acudir a la sanidad privada y nos pusimos en manos de una de las dermatólogas infantiles más importantes del país. Al no tener seguro ya os podéis imaginar el coste de todo ello, pero  ¿qué no hacemos por nuestros hijos?

Entiendo que no todo el mundo puede ir a un especialista privado, pero lo que no debemos hacer es untar al niño en cualquier “crema milagrosa” que una vecina/amiga/conocida nos recomienda, ya que ésta puede contener hidrocortisona, y aunque es muy eficaz un uso inadecuado puede dañar severamente la piel de nuestro bebé, por lo que la cura puede llegar a ser peor que la enfermedad. Mucho cuidado.

Para mantener la piel hidratada hasta que un dermatólogo vea a tu niño/a, sería conveniente utilizar cremas no dañinas y que le aportaran hidratación, como es el caso de la crema Nivea de manos, bastante grasa y en grandes cantidades, le darán al niño lo que su piel necesita, aunque no detendrá las fogaradas e irritaciones de la piel de nuestro bebé. Recomiendo que hable con su farmacéutico de confianza al respecto, le indicará una buena crema especilizada para el mantenimiento de la piel de su niño/a, hasta que el dermatólogo/a lo vea.

En nuestro caso nos dieron unas pautas para el tratamiento de la piel atópica en nuestro bebé que nos ayudó a convivir con el problema y que nuestro hijo pudiera llevar una infancia si cabe mucho más feliz. Éstas pautas y tratamientos deben estar supervisados por el dermatólogo, tanto a modo de mantenimiento diario como cuando tiene subidas.

Una recomendación de padre.